En industrias como el procesamiento químico, la fabricación farmacéutica y la producción de semiconductores, las fugas de gas de cloruro de hidrógeno (HCl) conllevan riesgos mortales: amenazan la seguridad de los trabajadores, dañan los equipos e infringen las normativas ambientales. Los detectores de HCl cableados tradicionales suelen dejar puntos ciegos, incrementan los costes de mantenimiento y...