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Sensores NDIR vs. sensores electroquímicos: Comparación técnica y guía de selección de escenarios para la monitorización de SO₂
January 15 , 2026En el campo de la monitorización ambiental industrial, la detección precisa de dióxido de azufre (SO₂) es fundamental para salvaguardar la seguridad ecológica. Como dos soluciones técnicas convencionales, los sensores infrarrojos no dispersivos (NDIR) y electroquímicos presentan claras ventajas competitivas en diferentes escenarios de aplicación gracias a sus mecanismos técnicos únicos.
El principio de funcionamiento de un sensor electroquímico reside en las reacciones electroquímicas. Cuando las moléculas de gas SO₂ entran en la cámara del sensor, desencadenan reacciones redox en la superficie del electrodo, generando una corriente eléctrica débil directamente proporcional a la concentración de gas. Este diseño dota al sensor de una sensibilidad excepcional, lo que le permite capturar con precisión concentraciones bajas de SO₂ en el rango de 0 a 20 ppm. Es comparable a una sonda de precisión diseñada específicamente para la monitorización de gases de combustión en centrales eléctricas.
Los sensores electroquímicos destacan por su alta sensibilidad y bajo consumo de energía. el sensor ZW-SO2 Por ejemplo, con un consumo promedio de energía de tan solo 0,18 W y una vida útil de más de dos años, satisface las necesidades de monitoreo continuo a largo plazo de las centrales eléctricas con costos operativos mínimos. Sin embargo, este tipo de sensor es sensible a las fluctuaciones de temperatura y humedad, y utiliza algoritmos de compensación para mantener la precisión de detección en entornos con alta humedad.
Los sensores NDIR se caracterizan por su excelente estabilidad y rendimiento antiinterferente. Insensibles al polvo y a los gases corrosivos, pueden operar de forma estable en un rango extremo de temperatura de -20 °C a 50 °C y en condiciones de alta humedad. Su diseño anticondensación mejora aún más la fiabilidad en entornos de trabajo hostiles. Sin embargo, esta estabilidad conlleva un mayor consumo de energía y un mayor coste inicial de adquisición, lo que hace que los sensores NDIR sean más adecuados para situaciones donde la vida útil del equipo y la estabilidad de los datos son prioritarias.
Para la monitorización de gases de combustión en centrales eléctricas, los sensores electroquímicos son la opción ideal. Su capacidad para detectar con precisión SO₂ en bajas concentraciones y generar simultáneamente datos de temperatura y humedad proporciona un sólido soporte para la evaluación de la eficiencia de la desulfuración y la elaboración de informes de cumplimiento normativo. Además, su bajo consumo permite un funcionamiento en línea a largo plazo sin necesidad de mantenimiento frecuente.
En entornos complejos, como parques industriales químicos o talleres de fundición, los sensores NDIR ofrecen una ventaja distintiva. Pueden soportar los desafíos combinados del polvo, los gases corrosivos y las temperaturas y humedades extremas, proporcionando datos consistentes y fiables que respaldan los sistemas de alerta temprana de seguridad ecológica.